31 de diciembre de 2017

Adiós a tu luz y a tus sombras XII

Ahora agoniza tu luz
entre los grises escombros de mi
nada me trajiste, ni me quitaste
tan sólo
lo que ya tuviera dentro.

Ahora
sueño con tus sueños,
echo la vista atrás y comprendo
sin advertir
la presencia atemporal del infinito.

Un grillete en la memoria,
una mujer en la mente.

Si no quedan alas para sortear este abismo
aún quedan segundos para contemplar su luz.

Ahora,
que el final de tus luces y de tus sombras
se acerca tremulo me siento
arrollado por un toro de ojos verdes,
y aunque el cielo es un párpado hinchado
debo seguir.

Animado por mí,
animado por tí.

Vibrando en silencio hasta que se alineen las constelaciones,
en bastos, economía de amores,
si su luz me iluminó y tus sombras me arroparon
el sacerdote hará justicia en los próximos doce.


25 de diciembre de 2017

Derrota, quizás.

Otra vez sin hincar la rodilla en tu suelo,
con el fuego del corazón ardiendo
en las brasas de la memoria.

Otra vez esta victoria amarga
de no presentar a tus ojos, la bandera blanca,
de no plantar la pica
en el Flandes de tus caderas.

24 de diciembre de 2017

Catorce contra el olvido.

Cansado de estrellas sobre portales
y de leones de piedra que te guardan
como tortuga avanzo hacia tus lares
por esta senda donde otros se espantan.

Harto ya de la las lunas de los bares
de sirenas inicuas que me cantan
no escucho, ni razones, ni juglares
que de mi pecho a ti, no te arrancan.

Ni me escudo, ni niego lo que quiero
un luminoso infinito contigo,
esta navidad de tu energía lleno.

¡Abuela que de espuma has nacido
madre de este sentimiento tan pleno
arroja a su playa, mi destino!

25/12/2017


1 de diciembre de 2017

Todo o nada.

Una sílaba sin verso
la voz sin palabra
(Magulladuras más hondas que las heridas del alma)
Después de todo
prefiero no saber nada
todo reducido a un adverbio
monosílabo,
encerrado
en una pregunta no pronunciada.

Todo se reduce, entonces,
a cánticos y proclamas
algarabías de ruptura
la contradicción de querer pertenecer a un todo
sin ser nada
no parecerse a nadie
reducirse a uno
o a un adverbio monosílabo
que se quedará en el limbo.

21 de noviembre de 2017

La edad heroica.

En  esta historia
en la que nos devoramos como lobos,
me hallo en mi rincón de soledad
donde me encuentro aficionado a la miseria
vislumbro por un solo instante
una fugaz, precipitada luminiscencia
una musa de fuego que me alumbra el alma.


¿De que sirven las furiosas palabras
extraños ruidos en la noche profunda?
Mientras, alrededor, los cometas se desprenden
haciéndose pedazos el cielo,
y la tierra se prepara,
y mi alma hierática te espera
como el hoplita que intuye de antemano
la derrota en la batalla.

18 de noviembre de 2017

Incienso para Venus (Escritura automática)

Abandoné los Campos Elíseos
por el beso de un diablo de labios carnosos,
ahora en la marea de las constelaciones
cuando la espuma de las estrellas vienen a derramarse
en tu vientre,
concentro en la presa de un cielo cada vez más inalcanzable
del celo.

Y te miro a los ojos,
mujer, inabarcable en mi alma
profundiza en la sima de los tiempos,
yertos los sentidos, la razón implora
mutar mis versos por tus besos.

Ahora eres tú, ayer era ella,
mañana seguiré siendo yo
en cada espejo con el que cruzo una mirada de complicidad
me recuerda que tan sólo eso
me hace ser, me hace verbo
mareas altas de sexo en la hierba verde.



13 de noviembre de 2017

Inalcanzable cumbre.

Entraba Júpiter en Venus
aún las puertas de Isthar cerradas
a cal y canto
y en los albores de un primer beso
que no llegaba.

Se desprendían las perlas de rocío
en la gélida madrugada,
la sal que sangro
en los cimientos del primer verso
que te regalaba.

Leona de luceros,
fiera encaramada,
en mi pecho.
Retahíla de prodigios y ensueños
en mi almohada.

Tú que subes montañas,
entenderás mi prisa por alcanzar la cima
constelada de tu ventana.

5 de noviembre de 2017

Ecos (Escritura semiautomática)

La fragua de Vulcano
el yunque del cielo goteando sobre la piedra
el bronce impoluto no presenta fisuras,
el hoplos del crepúsculo a través del mar,
como un gran telón de luz,  tan sólo las briznas del atardecer.
Una gran canica, que apunta a un agujero negro
viene rodando, nutriendo de chispas de carne de estrella
en un instante y tu retina
gira en la gran fragua, observa, escucha
la música de los astros.

Lágrimas de púrpura, los huecos de un espacio
que no se doblegan,
cuando la memoria es reverberación de lo que sucederá
de lo que nunca estuvo,
y contemplas ahora, con incesante curiosidad
este momento.

La fábrica de sombras supura la noche,
con sus largas capas de obsidiana
salpicada aún por la sangre del crepúsculo,
la estatua contempla el gran vacío
esculpido de ausencias, cada muerte
es tan sólo el desbaste del infinito.

Y en lo más profundo de cada ser,
los ecos de un universo abandonado
palpitan débilmente, ligeros aleteos,
en el sueño del demiurgo.


2 de noviembre de 2017

Estrella de otoño.

Tu brillo es evidente
pero no te alcanzo.

En el suelo, entre la hojarasca
en la sien de la serpiente.

Tu brillo que no alcanzo
tan resplandeciente.

Estrella rutilante
flor de mediodía
tan brillante.

Alimenta las entrañas de las sombras
en el refugio de tu vientre.

El infinito, el pasado.
El presente.


27 de octubre de 2017

Silogismos.

Tú vienes y ella se va
el problema es
cuando tú no vienes.

Y yo me quedo aquí
esperándote
y aunque a ella no la espero
sigue en mí.

Y si tú no eres, la que vienes
cuando te veo pasar
quiero que te quedes
aquí.

Tú no vienes, ella no se va
y si no te quedas
es por que no quieres.

22 de octubre de 2017

Misa de réquiem interrumpido.

El atrio estaba helado, infectos vino y lecho;
¡Hay que servir de hinojos a visitantes tales!
Ch. Baudeleire

Sus dientes, flores blancas, bocados de luna,
cercenaban el horizonte hasta saciarse de mi.
Marfiles ribeteados de púrpura
gota a gota el crepúsculo va llenando mis pulmones.

A ti, cielo de amapolas que exhuma
coronan mis días el beso de tu locura
pedazos del alma que pierdo
en tus rodillas. 

Los besos son grietas en la orilla
sumideros del alba por donde se desprenden
tus noches.

Yacer entre tus brazos es reposar
en mausoleos en ruinas,
atrapado en el bullicio del musgo,
que oculta mi columbario.

Aun así, baste para ti, 
gritos silenciosos en la noche,
pálidos reflejos de alimañas nocturnas,
llantos del purgatorio, gemidos del cielo
y en la tierra, 
el amén de los no nacidos. 





2 de octubre de 2017

Esperando por ti.

Aprendiendo a esperarte
he venido por aquí, a la inclusa del recuerdo
como si conociera el habitáculo de tu existencia.

Te he visto casarte
con la inconsistente ausencia de mi ceguera
quizás este corazón nuestro sea un tubérculo que no creciera.

Entre el velo brumoso del sueño
(El vertebrado peso del recuerdo)
y la estéril pupila del pongamos, martes próximo.

Allí sé que estás, sin realmente saberlo
no he dicho que no esté impaciente de verte
solo sé que estoy aprendiendo.

7 de septiembre de 2017

La vida es una realidad paralela.

¿No será la locura, patrimonio de los cuerdos?

Serias advertencias al trato de un trapo,
el rapto de Europa,
la bofetada gélida y alevosa
el amor de los caídos.

A veces, cuento estrellas y no veo
detrás del firmamento, no escucho
la incandescente voz de los perdidos.

¿Será mía la locura?
Habitar este receptáculo, este sino
orientar mis latidos hacia lo que más necesito
no escuchar las advertencias.

Y otros, con sus trapos, con sus raptos,
con sus canallas agresiones,
con sus amenazas en los oídos.

No, definitivamente, no serán estos cuerdos,
los que yo más admiro.