7 de septiembre de 2017

La vida es una realidad paralela.

¿No será la locura, patrimonio de los cuerdos?

Serias advertencias al trato de un trapo,
el rapto de Europa,
la bofetada gélida y alevosa
el amor de los caídos.

A veces, cuento estrellas y no veo
detrás del firmamento, no escucho
la incandescente voz de los perdidos.

¿Será mía la locura?
Habitar este receptáculo, este sino
orientar mis latidos hacia lo que más necesito
no escuchar las advertencias.

Y otros, con sus trapos, con sus raptos,
con sus canallas agresiones,
con sus amenazas en los oídos.

No, definitivamente, no serán estos cuerdos,
los que yo más admiro.