14 de noviembre de 2015

No me dejes caer.

No me dejes caer.
Entre las pestilentes herrumbres del asfalto celeste.
un ensordecedor astro chirría en el horizonte.
Suspendidos en el oxigeno de mis pulmones un grito punzante
¡No me dejes caer!
El trino de una diosa imposible, tus ojos como unica lumbre
que ilumina el camino hacia la negra noche.
En las raices del silencio con voz estridente
encadenado a tus ojos como un homínido al astro de plata
tocando acordes en las cuerdas de mi espiritu
yaciendo en la primera hierba que nació.
quemando incienso en tu altar para pedirte
no me dejes caer.
Aunque no sean tus labios los que nunca bese
aunque no sean las palabras que quiero escuchar
deteniendo el tiempo en los párpados de Dios.
Mientras te cuentan la vida en un sueño, el cielo atraviesa la retina.
En mi vida solo existes tú. Y después, vale,
pero no me dejes caer.