24 de abril de 2008

Una tirada de Tarot: La Espada.

Un as de espadas, en pos de hadas
Un tercio de acero refulgiendo en el sol
Que alumbra púrpura la vida.


Un caballo de pentáculos, sombras domadas
Por el príncipe que aún no soy
un cielo por absorber en suspiros.

Las copas escancian el dulce néctar
De la risa, sobre su boca y yo,
Gemelo de Ganímedes con la voz ronca.

Pero al final, al final, Ay
La espada clavada en la roca
Para que la recoja un necio. Y necio soy.

17 de abril de 2008

En tierras de Poseidon

Inundación de estrellas y mis ojos marinos
los cristales se crispan como pétalos de sal
escamas de plata hundidas en caminos
hecatombe de lunas, partidas en el mar.
Late el océano como un animal herido
grieta en la piel, al caminar
las insondables profundidades del abismo
en tierras de Poseidón, ya no puedo gritar

10 de abril de 2008

No para tus sentidos

No para tus ojos
los rincones de la vieja Bohemia
ni el suspiro del moldava.
No para tus oídos
los murmullos de las sombras de los tilos
el castillo, el reloj detenido
pasada la medianoche.
No para tus dedos
el cálido sueño del guiñol
ni para tu garganta
una cerveza fresca.
No para tu nariz
primaveras que no se eligen.
No para tus ojos
y yo contigo, sin ti.

Pd. Perdona.

9 de abril de 2008

Aquel lugar.

Las escamas del cristal
una constelación de guijarros vacíos,
y en el lugar, el calor del mar,
la tibia cobertura de los inicios.
Los huesos son solo niños
que son amos, de castillos de sal.
Mi sombra es el mariscal
que ordena avanzar a mis sentidos
tras de ti, tras un muro de cal.
Latido, surtidor de naufragios
que empuja los vientos a soplar.