Una sílaba sin verso
la voz sin palabra
(Magulladuras más hondas que las heridas del alma)
Después de todo
prefiero no saber nada
todo reducido a un adverbio
monosílabo,
encerrado
en una pregunta no pronunciada.
Todo se reduce, entonces,
a cánticos y proclamas
algarabías de ruptura
la contradicción de querer pertenecer a un todo
sin ser nada
no parecerse a nadie
reducirse a uno
o a un adverbio monosílabo
que se quedará en el limbo.
1 de diciembre de 2017
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