30 de noviembre de 2010

Las palabras

No caben más silencios que
en una palabra que no quiere decir nada.
Un horizonte de versos por cubrir
me recuerdan que aún queda camino,
con palabras que a veces me laten sin sentido,
discuten conmigo, como queriendo ser inmersas
en este torbellino de tiempo inseguro.
Peor es la calma que las tormentas,
que no agitan los aires y no extraditan
las bocanadas de polución. Así, las palabras,
conjunciones inéditas que sin ruido,
vienen junto a mi y palpitan
y me dicen, quiero estar yo contigo,
a esas no osaría retirarlas, la palabra.

27 de noviembre de 2010

De tus ojos

Por que tu retina es patria y destino
no tengo más presente que la luz
y en estos caminos de pecho azul
por los que vuela un Ícaro cansino.
Por que tus párpados son el recibo
una gloria, un vago vaho de tul,
y allá donde señalen, será el sur
la cálida latitud donde emigro.
Ya tus ojos han marcado mi vida
con la tinta indeleble de mi alma
como un hierro al fuego en mi corazón.
Y al cabo, que cicatrizo mi herida,
como con la primera luz del alba
me hiciste de tus pupilas, un sol.

9 de noviembre de 2010

Corazón, antaño yerto.

Yendo al horizonte de tus ojos

con la firmeza del explorador,

descubro los matices que encierra

el genesis de mi fortuna.

Retirado del abismo yermo

un susurro que quiebra

las ultimas fronteras del ruído

la violencia de un viento siniestro.

Acalla amor, con tus ojos, los trasiegos

del espíritu, los fuegos lejanos

que devoraban las cosechas de sueños,

en este corazón, antaño yerto.





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