31 de diciembre de 2012

Adiós a tus luces y tus sombras VII

Con la púrpura diluida en el vapor abisal
que marcan las lindes de lo desconocido,
oteo las sombras, enigmático devenir
que en silencio marcan los eones
a lomos de los dragones perpetuos.

Los suaves fluidos de la amapola,
arrastran la mirada al poso de la memoria,
los actos como pasos varados en la arena,
pesados eslabones que anclan al suelo.



12 de diciembre de 2012

La frontera del abismo.

Recorres en los pliegues de la ausencia,


la vana ilusión de morar en lo tangible

para siempre y sucumbes, ante el primer recordatorio,

Entonces las voces son los ecos perversos

de los dioses, recuerda

el olivo.



Surges de la nada, un funambulista sobre la nada,

y en un cristal roto está el equilibrio. El filo

sangra su luz por la comisura de mis dedos,

como un aullido anciano que viniera

a enrolarse en mis oídos.