Por qué soy como la piedra
músculo de tierra,
y me quiebro con el frio.
Por qué soy como el hierro
estridencia que encierro
ya que en silencio me oxido.
Pero eres enredadera
sueños que se abrazan
a la jardinera.
Ya que no hay fuego
y las chispas que te ruego
no mojan las mejillas.
Vengo, y me hago de piedra
y de hierro quebrado
y te abrazo en verdura
y me arde en este encierro
las voces de mi cordura.
30 de mayo de 2008
21 de mayo de 2008
El Milagro
Esperar que se giren las estrellas
y brillen las sombras, en el cielo,
un jardín de las Hespérides
bajo el que arrancarte tu cariño
en mis ojos.
Esperar, que acaben las guerras
y los jinetes de la epidemia desmonten
que se entibie la fiera de mi pecho
y no sean necesarios los caminos
por qué siempre estés aquí.
Esperar, la una por la otra
que se apague mi luz
y resplandezcan las runas del atardecer
y entre tus rizos caracolean
mis anhelos.
Esperar, que el barro tome vida
que me presten el aura del Santo Job
ahora que te quiero, y no se si es bueno,
pintar los frescos de la Sixtina
acumular los bloques megalíticos
al resuello del enigmático arquero
o tomarme solo, una cerveza contigo.
Pero si me hablas, oras oro en mis oídos
aunque me destruya por dentro
escarbo los cimientos,
¿Quién fuera el arquitecto
de este milagro perdido?
Dio.
y brillen las sombras, en el cielo,
un jardín de las Hespérides
bajo el que arrancarte tu cariño
en mis ojos.
Esperar, que acaben las guerras
y los jinetes de la epidemia desmonten
que se entibie la fiera de mi pecho
y no sean necesarios los caminos
por qué siempre estés aquí.
Esperar, la una por la otra
que se apague mi luz
y resplandezcan las runas del atardecer
y entre tus rizos caracolean
mis anhelos.
Esperar, que el barro tome vida
que me presten el aura del Santo Job
ahora que te quiero, y no se si es bueno,
pintar los frescos de la Sixtina
acumular los bloques megalíticos
al resuello del enigmático arquero
o tomarme solo, una cerveza contigo.
Pero si me hablas, oras oro en mis oídos
aunque me destruya por dentro
escarbo los cimientos,
¿Quién fuera el arquitecto
de este milagro perdido?
Dio.
17 de mayo de 2008
Juegos de alegría.
Por alegría, me traen cantando desde Sevilla
sin mas luz que el brillo de la vida
sin mas vida que la chispa de una luz
los resplandores marmóreos de tu sonrisa
La canción, el juego de ternura de una niña
los besos que la robo, en el camino, en cada orilla.
Es el aire, a la canción, un pañuelo de tul
Es el rocío, en tu garganta, la fresca melodía
percusión de miradas que nos traen, hacia la villa.
Son los sonidos de tus pisadas, latidos de mi corazón
son los besos que nos daríamos, los ecos de novato amor.
A estos juegos, entre murmullos, de alegría
plantaríamos raíces, entre risas y caricias que te daría
De esta tierra, modelaría tu carilla
de este agua, me limpiaría la herida
de sangre, haría en mi pecho, un cielo azul,
donde manaba el leteo y de él, bebía.
por alejar la oscuridad de mi vida.
Juguemos niña por los caminos de alegría
a besarnos bajo la niebla de un abedul
y cubrir nuestros cuerpos con flores de día
y desnuda la luna, juega un rato a que eres mía.
sin mas luz que el brillo de la vida
sin mas vida que la chispa de una luz
los resplandores marmóreos de tu sonrisa
La canción, el juego de ternura de una niña
los besos que la robo, en el camino, en cada orilla.
Es el aire, a la canción, un pañuelo de tul
Es el rocío, en tu garganta, la fresca melodía
percusión de miradas que nos traen, hacia la villa.
Son los sonidos de tus pisadas, latidos de mi corazón
son los besos que nos daríamos, los ecos de novato amor.
A estos juegos, entre murmullos, de alegría
plantaríamos raíces, entre risas y caricias que te daría
De esta tierra, modelaría tu carilla
de este agua, me limpiaría la herida
de sangre, haría en mi pecho, un cielo azul,
donde manaba el leteo y de él, bebía.
por alejar la oscuridad de mi vida.
Juguemos niña por los caminos de alegría
a besarnos bajo la niebla de un abedul
y cubrir nuestros cuerpos con flores de día
y desnuda la luna, juega un rato a que eres mía.
15 de mayo de 2008
Tu sonrisa.
Me gusta tu sonrisa
como un santuario
a la prisa.
Con que te vas
y mis ojos se van
detrás,
y la brisa
en la puerta
la ausencia
no vuelves
jamás.
Me gusta tu sonrisa
como un camino
feliz, que me das
a seguir
aunque sepa que mas
a sufrir
que a gozar,
yo te sigo
todo ingenuidad
para que risas
si consigo
que me vuelvas
a mirar.
como un santuario
a la prisa.
Con que te vas
y mis ojos se van
detrás,
y la brisa
en la puerta
la ausencia
no vuelves
jamás.
Me gusta tu sonrisa
como un camino
feliz, que me das
a seguir
aunque sepa que mas
a sufrir
que a gozar,
yo te sigo
todo ingenuidad
para que risas
si consigo
que me vuelvas
a mirar.
14 de mayo de 2008
Sólo, un punto cardinal.

En una escombrera habito
las encías desgarradas, arrancadas del suelo
por aves nocturnas.
Los ladrillos esparcidos entre las miradas
de los extraños.
Las grietas de mi aliento
dejándote escapar, como un ibis que volara
hacia Orión.
El Oeste, receptáculo del final
donde se orientan los pasos
el lugar donde está magnetizada la peonza
y la brújula marca su hora.
Sálvame, tu que puedes.
Ya ves que no creo en mas dios
al que dirigir superfluas oraciones
con las que molestar, altas preocupaciones.
Pero cuídame tu, la mañana,
es una quimera, donde se desangró mi infancia
el tablero sin fichas
la plana calvicie del páramo, ya desolado.
En un vertedero, vomito las ideas
no es bonito creer en mis deseos.
Hoy mis pasos, los ojos cegados
por la tarde, hacia la madre oscura
donde se quedan los párpados cerrados.
Dio.
8 de mayo de 2008
Un destino maldito. Un desatino.
Ruge el pecho al hastío
la trémula templanza del desvarío
hay temor, confianza herida
persianas del alma y la alegría.
Se oscurecen las mañanas
y tiemblo cuando te miro
jirones de mi,
cuando te has ido.
Bazas que no se jugar
aguas que no beberé.
Lívido manantial.
Muescas de mis sentidos que me llevan
a este destino maldito,
el olvido.
la trémula templanza del desvarío
hay temor, confianza herida
persianas del alma y la alegría.
Se oscurecen las mañanas
y tiemblo cuando te miro
jirones de mi,
cuando te has ido.
Bazas que no se jugar
aguas que no beberé.
Lívido manantial.
Muescas de mis sentidos que me llevan
a este destino maldito,
el olvido.
6 de mayo de 2008
Sin sonido
Tus labios no se mueven para decir
lo que yo quiero escuchar
las fórmulas secretas de la estabilidad.
Síndone de mi mismo, aún tengo la edad
si no ha de llegar lo que "ha" de venir
estructurado en los cánones de la amabilidad.
Tu, que no me hablas de ese fantástico lugar
que soñé para ti, el aura, de esta confortable verticalidad
parado, inquieto equilibrio, quebrado,
sin querer, por tu voluntad.
No vienes a decirme lo que quiero oír
lluvias de silencio en mis sueños
no puede ayudarme, esta guarida de miedos
que se derrumba sin tu pesar
Desbocado sin estribo, en esta fragua sin yunque
que golpee los latidos, donde no vivo, donde no hallo paz.
lo que yo quiero escuchar
las fórmulas secretas de la estabilidad.
Síndone de mi mismo, aún tengo la edad
si no ha de llegar lo que "ha" de venir
estructurado en los cánones de la amabilidad.
Tu, que no me hablas de ese fantástico lugar
que soñé para ti, el aura, de esta confortable verticalidad
parado, inquieto equilibrio, quebrado,
sin querer, por tu voluntad.
No vienes a decirme lo que quiero oír
lluvias de silencio en mis sueños
no puede ayudarme, esta guarida de miedos
que se derrumba sin tu pesar
Desbocado sin estribo, en esta fragua sin yunque
que golpee los latidos, donde no vivo, donde no hallo paz.
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