31 de diciembre de 2016

Adiós a tus luces y a tus sombras XI




Si huí de la vulgaridad, esta me escogió.
Uno más del montón.


Las noches fueron rodando, por la pendiente de tu luz
el sol se ocultó siempre entre horizontes quebrados,
mientras me embriagaba en letras por explicar.


Que aún creo en tu voz. 
como una vieja canción que me gritó.


Con la conciencia despierta en la mirada del ocaso,
con los banderines de color ondeando en la memoria
como un pez harto de respirar en el mar.


Que las voces de la multitud fueron un Dios
incompresible melodía de una inmolación.


Qué no perseguí el amor, y éste respetó el pacto
que mis sentidos se privaron de tu voz y de tu tacto
de tu calor.


No tuve más objetivo que tratar de no alcanzar
lo que más precio. Viniste, con la sombra acostumbrada
y te fuiste igual, por que los años, como la vida
vienen y van con sus galas de tiniebla.


Si quise no recordar que siempre fue así,
no logré convencerme. Pero al final,


Te has ido como todos se van.
Y otros vendrán.

27 de diciembre de 2016

En una jaula el viento.

Hoy he rescatado del olvido los recuerdos,
he liberado de los férreos barrotes dónde encarcelé los momentos
y voraces arpías se han precipitado hacia mi corazón,
suculento alimento para la hambrienta melancolía.

Una sinfonía, como una injuriosa letanía,
me ha traído el perfume que no cubrió el viento,
y me he hallado, de pronto, sin razón,
atrapado en el imperio de los tiempos.

Aun el cielo esta encaramado en brillos carmesíes,
y la oscura noche cubre de sombras mis días
los aberrantes vómitos de tu ausencia.

Sobrevivir, en estas latitudes de la amnesia
nutriéndome del loto de los placeres momentáneos,
a la espera de una nueva Circe, de una nueva Calipso.

8 de diciembre de 2016

Némesis violácea.

Esa tinta, violácea con la que están pintados
los tatuajes del dolor.

Esa arruga, trinchera epidérmica
donde se guarece mi juventud.

Ese extraño, de inversión simétrica,
que vomita en mi rostro
torrentes de luz desvanecida.

Esas alas derretidas
por los neones de la gran ciudad
que no me impidan volar más allá
del atardecer.

Esas raíces, agrias arterias
donde fluye el licor corrosivo,
que me deshace en un charco
sobre la tierra.

Ese énfasis de la materia,
sólido volumen  que me arrastra
al fondo pantanoso de la memoria.


25 de noviembre de 2016

Aún brilla tu fuego en la oscuridad.

Destilada la bruma que atravesé una noche,
por las fauces abiertas del sendero tenebroso,
atravesé las agrietadas praderas,
surgiendo de tus labios la única y oscura luz
que me atrapa.

Tocar, acercarme sensiblemente a la dimensión desconocida
pulir mis sueños mientras aprieto tu ausencia en un abrazo inédito.

Aplaco el fuego de mi alma en ligeros sorbos
bebo de ti, emperatriz de mis deseos, y aún más sediento
no entiendo de hechizos ni de antídotos,
sólo sé que sigo ante la sombra buscando la luz
de tus labios.


12 de noviembre de 2016

Ser lo mismo.


Ser yo mismo y ver que lo estoy haciendo tan mal,
Que algo de bien construyo.
Vivo de errores y mascullo,
Si esto no hubiera sido, si esto no lo hubiera hecho.
Y mis gestos visuales me delatan
Si hubiera sido mejor amigo.
Sí no la hubiera decepcionado
Si hubiese sido mejor hijo.
Y así me repiten una y otra vez

Debes hacer esto, o te quedarás vacío.
Debes pensar esto o serás un infeliz.
Debes llorar con esto y besar en silencio
Debes ser más listo.

Si yo mismo me considero un proscrito
Y el tiempo no viniera a avisarme,
De lo que necesito, no dudaría
De dejar de ser yo mismo.

No comer con la boca llena de palabras.
No escribir al pasado, no esperar que tras el saque
Recibas el resto.

No, no es sencillo,
Hacerlo distinto aunque no funcione,
O lo que es igual, es complicado negarse

A ser lo mismo.

19 de octubre de 2016

De cualquier parte

No hay huracanes del aleteo de las mariposas,
Solo la percepción de corrientes peregrinas,
Allá donde las naciones se revelan como solo una única nación verdadera.
Porque la carne y el verbo se integraron con el tiempo y el espacio,
Ahora que se reparte la ineptitud, la sabiduría se hace aún más ignorante,
Y la luz se disfraza de sombra.

Ahora  que yo me siento de ninguna parte,
La gente tiene claro de dónde viene.
Un poco de agua y un poco de tierra

Un alma de piedra.

De cualquier parte, que en la sangre
combustión del oxigeno aparte,
mi corazón me lleva. 

9 de octubre de 2016

Lejos

No es la frontera más que un hilo del tiempo.


El tejido cardiaco separado de tus caricias.
Te hablo a ti, ausente, que quizás vengas pronto.
O que quizás nunca hayas venido.

Por los sumideros, la tierra devora mis horas,
lechos de viento, aguas saladas, fecundos latidos,
en los que el sol se diluye en graznidos de óleo.

Si el astro chilla yo escucho tu voz,
que algún día arrastraré, si me lo permites,
al balcón del sueño,

Pero ahora me siento extranjero.

Con un pasaporte anónimo, desconsolado
medito impaciente, la danza de luces, que son
tus labios meciéndose como un mar infinito.

Es tu rostro el alma incompleta.
Aquí lejos, a miles de horas,
lo que te digo al oído, es silencio.

Apátrida de tus besos
ahíto de dudas,
confesor de miradas,
cenizas de celos.

El miedo no es el de no pertenecer a tu imperio
sino el de que ninguno de mis calzados
pise la acera de tu tiempo.

Por eso de momento, tan lejos.
Me siento extranjero.