27 de febrero de 2026

Anoche, una orilla.

 Anoche hallé una orilla

Por el caudal de mi alma, flotaban objetos indefinidos

Que lamían mi memoria como animales domados,

y podía contemplar entre un éter viscoso

el perfil de las ruinas de las torres que antaño

gobernaron mis impulsos.

Anoche en aquella orilla

secaba mis ojos en la lumbre de la brisa,

dos lunas menguantes soñaban despacio

podía sentir, el gobierno vacilante del timonel

por estas aguas sucias de Leteo itinerante.

Anoche, me aparte de la orilla

y no volvió a ocurrir nada.

26 de febrero de 2026

Finitud

La luz es un silencio que arde
en hogueras de errumbre cada mañana.
Las ánimas nocturnas dejan sus quehaceres,
viejos fantasmas tras mis pestañas.

Cada día el sol es una amenaza velada;
su luz, sumidero de los sueños
donde naufragan las falsas esperanzas,
le recuerda al hombre
el brillo que dejará su ausencia,
hasta que la noche
apague la luz.

22 de febrero de 2026

Hoy, tus ojos ...

Hoy me he topado con el muro de tu presencia
y han sido tus ojos una cárcel ingrávida.

¿Cómo pasar tu sonrisa de contrabando
por el fielato del olvido?

Hoy tus ojos eran rapaces,
robando huevos en mi nido.

4 de enero de 2026

Miedo latente.

 Entre las brumas del pensamiento

te hallo, pero no  encuentro.

en las fraguas de estas palabras,

no cabe dictar un juramento.

Entre tinieblas que labras

surcos de ausencia e indiferencia,

cae un pesado telón de acero

como un párpado ante el miedo. 

No vayan las cocinas del sueño

a gestar algún engendro.

No vaya a estar tu pensamiento,

contra la política de tu alma:

El imperio absurdo de un sentimiento,

el abismo de tu calma. 

Pero seguirá ahí un átomo de miedo,

entre las grietas de tu pecho,

que ya nadie lo salva. 

31 de diciembre de 2025

Adiós a tu luz, y a tus sombras. XVII


 Aquí te quedas, y aquí me voy

en los pálidos reflejos de una luna nublada sobre un espejo roto.

La mirada, se enturbia cuando recuerdo tus sombras

y agito en silencio tus fulgores, que también hubo, 

lo que pasa

es que son tan leves que se los llevo una brisa de primavera.

Las piedras fueron corazones extraviados

¡hasta aquí hemos llegado!

el estertor de un amor imaginado,

y sin embargo, 

te respiro, año insulso, con los pulmones abiertos.

Añoré mil noches conmigo, y si perdí amigos

fue por ese movimiento de rotación, que hoy celebramos. 

¡Hasta aquí llegamos,

corazón sin mácula, estrella-relámpago

tan temprano!. 

31 de diciembre de 2021

Adiós a tu luz y a tus sombras XVI

 Perece la paciencia

participa la presión

la pulcra presencia de un sol desmoronándose

en el horizonte.

Y vienes a bogar por otro año, las sombras de inmundicia

que cubrieron mi pecho, este año

se disiparan entre jirones de nubes que contemplo.

La lítica eternidad y el momento que no existe

las furias de mi alma reclamando devorar ese pedazo

de cielo que no existe.

La posición del reloj en las esferas celestes

marcan la hora última de esta porción ficticia, mientras

observo las nubes de polvo del camino, si todo vuelve a pasar

es que ya pasó. Si cada uno fabrica su destino, es que nunca ocurrió.

Adiós a tus sombras, primero, luego quizás a tu luz

que perecen en un lecho de lodo, recostando en el recodo del gran rio. 

1 de diciembre de 2021

El invierno en los ojos.

 Al final solo me pregunto sí

soy un insecto de tantos. Los miro,

suben las escaleras mecánicas apoyados en el posa manos

montan en el autobús, son la carcoma de un mundo inerte.

Solo quiero quedar atrapado en el recinto de tus ojos. 


La noche es un vertedero de sombras

no importa cuántas luciérnagas procuren aplacarla

viene y se va, hasta que un día permanece.

El invierno son tus ojos congelados en los míos. 


A veces espero una luz, sin darme cuenta,

 es la sombra  que ilumina el camino.

Me guía hasta apagar el fuego y vomita en mí, 

su melancólica inmensidad.

Con los párpados yertos tus ojos y los míos. 

16 de octubre de 2021

Vuelo crepuscular.

 Tiritas en el mar de Otoño

acunada por el olvido de cuando aún

eras un brote de lejana primavera.

Amaste los cielos despejados

te mojaste en las tormentas

quizás comenzaste a cambiar el color

cuando comenzaste a entender la vida.

Y ahora, justo al final

te echarás a volar

en este mar de oxigeno, hacia el puerto

de la eternidad.

31 de diciembre de 2020

Adiós a tu luz y a tus sombras XV

 En esta ocasión, no has camuflado tus instintos,

la bestia invisible con la que venías. 

Dicen del tiempo que no existe y es mentira

no hay homicida más implacable,

ni leyenda que se te resista.

Vas disolviendo mi vida

y lo que es peor, a mi lado se va 

mutando el paisaje en mi retina.

Árboles caídos, cielos cercenados

la mirada de un niño con presbicia. 

En esta ocasión, que aún no te has ido

te echaré de menos, aunque has rodeado

de silencio la música de las esferas,

el viento besando la esquina

de esta avenida que termina. 


17 de julio de 2020

Garabateando la rutina.

Las nubes son un párrafo borroso
garabatos entre los dientes y una lengua de fuego.
A sus pies, hormigueros subterráneos
frenopáticos unipersonales, sueños que evocan
los caminos hacia el mar. 

Un ruego, 
en el vuelo del ruido, el silencio es un desierto. 

Las nubes, como espuma del océano
chocan contra el rompeolas de mi pecho,
al son de los aplausos, los murmullos
de un muchacho que garabatea 
en su lecho. 

Marzo 2020 (Durante la cuarentena)