14 de abril de 2018

Ante ti.

Ante el embiste del dragón
desataré los perros de mi corazón

Ante tus ojos de fuego redentor,
destellos del alba, rayos de hierba.

Ante ti, aunque estés más pendiente
de las ausencias que de la razón.

Acudiré al limbo de tus sonrisas
a desnudar de viento la miseria.

Hallaré los caminos de la oración
que en mi corazón te siembra.

Ante la pared púrpura la hiedra
que medra en flor de crespúsculo.

Ante mi garganta analfabeta
Opúsculo de besos.

Ante ti, yerma la estepa de oxígeno
que separan tu pecho y el mío.

Acudiré a verbos, adverbios
no guardaré en el arsenal un casquillo.

Hallaré la manera de decirtelo
para que lo comprendas.



Certezas

Si tu ombligo es el desagüe
por donde se vaciará el universo
eso aún no lo sé
ni si lo sabré.

Si tus ojos miran a otro lado
con mirada de piedra
me haré sal y permaneceré en esa memoria
que no sé
ni sé si lo sabré.

Si tus palabras no llegan a mis oídos
ni en la noche germinan
tu locura en mi cuello
eso no lo sé
y quizás nunca lo sabré.

Pero lo cierto es que sé
del sabor de tu boca
y eso en esencia
aquí y ahora
eso sé que es mi ser.