Hola
Tras la puerta que se cierra se abre una esperanza.
Si un paso es el primer instante que se aleja.
¿Cómo olvidar de la cabeza ese océano que se vacía?
Conteniéndose por el vidrio de los sentidos
de quién pensaba que nunca me soltaría,
el ámbar de tu mirada iluminando otros caminos.
De acuerdo, no lo hice bien.
Y no hay manera de arreglar este desaguisado.
No entendí que la soledad no es cosa de dos.
Pasé momentos de enfermedad y superé una fiebre
que me consumía desde hacía algún tiempo.
El mundo de los sueños a veces es tan confuso como la propia realidad.
Sólo sé que en tus brazos.
Me siento. Confortablemente paralizado.
Adiós,
Una palabra que nunca te voy a pronunciar.
¿Cómo desandar el camino que quise hacer contigo,
si aún no hemos salido de la puerta?
No hay casa pequeña que pueda habitar,
ni hay una hija que pasear tranquilamente por el parque.
Sólo tu voz sobreponiéndose a la mía en un "te quiero" más sonoro.
Se que es complicado. Confiaste en mi sensatez
y quizás no tuve ningún reparo. Pero hubo una vez
una, en la que me hiciste elegir.
Y pasé momentos de felicidad y logré lo que no creía que podía ser
si tenía algún revés, venías tú y me hacías bien.
La realidad es tan nítida como el pronombre personal del plural de la primera persona.
pero ahora sé que en mis sueños
seguirás teniéndome confortablemente paralizado.
8 de diciembre de 2018
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2 comentarios:
Muy bonito . Firmado diosa Venus. 16/01/2024
Yo también pasé momentos muy duros y de enfermedad, pero no superé los recuerdos me invadieron muchos años, ahora sí soy una persona libre del pasado.
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