31 de diciembre de 2018

Adiós a tus luces y a tus sombras. XIII

Has tenido suerte
en el reparto de luces que brillaron tanto
como ciertos zafiros desde la génesis del año.

Pronto fuiste algo especial
recorriste las laderas del tiempo
y esquivaste, las oscuras espirales al final.

Te vas luminoso, como una lumbre
en el pecho
guiarás horas más oscuras.

Me has traído la paz de sus abrazos
me has hecho soñar
y confiar en el tiempo.

Como san Jorge has exterminado
el ominoso lustro.
 Ahora, llegarás
como cúspide de sus besos
al templo donde moran todas las constelaciones.

Adiós a tus sombras. Hasta siempre a tu luz.

1 comentario:

Venus dijo...

Siempre estaré ahí