31 de diciembre de 2021

Adiós a tu luz y a tus sombras XVI

 Perece la paciencia

participa la presión

la pulcra presencia de un sol desmoronándose

en el horizonte.

Y vienes a bogar por otro año, las sombras de inmundicia

que cubrieron mi pecho, este año

se disiparan entre jirones de nubes que contemplo.

La lítica eternidad y el momento que no existe

las furias de mi alma reclamando devorar ese pedazo

de cielo que no existe.

La posición del reloj en las esferas celestes

marcan la hora última de esta porción ficticia, mientras

observo las nubes de polvo del camino, si todo vuelve a pasar

es que ya pasó. Si cada uno fabrica su destino, es que nunca ocurrió.

Adiós a tus sombras, primero, luego quizás a tu luz

que perecen en un lecho de lodo, recostando en el recodo del gran rio. 

1 comentario:

Anónimo dijo...

Hola son muy bonitas tus poesías aunque se que no entras por aquí mucho yo te lo digo que me gustan
Me gustaría a mí saber escribir así como tú con tanto dominio del lenguaje. Diosa Venus