Las ocas sagradas, como las agujas del reloj
avisan entre las grietas del tiempo,
aquí, en otros techos pero en el mismo seno
de la tierra, donde se cuaja el rayo regio,
la égida al compás del galope del caballo del Augusto,
el sueño de los hombres,
el viento en el Capitolio
moldeando el silencio.
Roma, 25 de Julio de 2005
25 de octubre de 2010
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