No confundiré
entre los brillos del índigo
y el Índico que inunda los astros.
Los rastros de mis sueños,
vertidos en los recuerdos,
del cántaro roto de la fuente,
ciclópea periferia de piedra,
donde se vierte la sabiduría.
Solo en sus aguas busco
los dioses que no hallo,
los iluminados versos de los que bebo
sustancias de luz.
29 de noviembre de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario