Quiero atraparte
Pero estoy encerrado en una gruta oscura
En las mandíbulas del tiempo estoy.
Quiero asir tus manos
Decir que retozo contigo entre el trigo
Y esparcir la simiente de la tierra
Contigo.
Pero me hallo entre fauces de extraños
En los iris profundos, espirales de tiniebla
Donde se engendran los años.
Quiero gritar al cielo, con voz desgarrada
Pero dulce, lo que callo en silencio,
En este vientre de sombras.
Te halago, me dices, hay tiempo
Pero sus macabras alas acechan mis labios
La eternidad se forma de cuellos
Que se giraron cuando se desgarró
El cielo.
Las piedras de ese río lácteo
Que incendian la parca de los días
Me calan los huesos
En los océanos que navegan las agujas
Del reloj,
naufragan mis esperanzas
Te veo, no creo, pero insisto,
Como la marea persigue a la luna.
Llueven sueños en mi lecho
Sorbos de dulzura que intuyo
Despojos de tu voz que me invento.
Por eso.
Quiero atraparte...
Pero estoy lejos, más lejos de lo que pienso.
Tan lejos como el fuego del hielo
Tan lejos como el fuego del hielo.
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