Las escamas del cristal
una constelación de guijarros vacíos,
y en el lugar, el calor del mar,
la tibia cobertura de los inicios.
Los huesos son solo niños
que son amos, de castillos de sal.
Mi sombra es el mariscal
que ordena avanzar a mis sentidos
tras de ti, tras un muro de cal.
Latido, surtidor de naufragios
que empuja los vientos a soplar.
9 de abril de 2008
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